Inflación: 5 Mitos de la Teoría Económica Moderna

Si hay un fenómeno económico que los argentinos tenemos en nuestro ADN, es la inflación.

En el presente artículo vamos a comentar algunos mitos y postulados erróneos de la teoría económica moderna, todos relacionados con ese fenómeno.

Por supuesto que la teoría económica detrás de cada uno de ellos es muy amplia, pero no pretendemos aquí entrar en tecnicismos ni desarrollos complejos que dificulten la comprensión.

La idea, como siempre, es que lo entendamos todos.

Mito #1: Oferta y demanda de un bien determinan su precio

Veamos por qué este postulado es incorrecto. El precio de un bien siempre se expresa en términos de otro bien. Si decimos que una banana vale $ 10, estamos expresando el valor de una banana en términos de otro bien, que es el dinero.

Una unidad de banana, equivale a 10 unidades de dinero. Si el valor de mercado de la banana se duplica, su precio será de $ 20. En cambio, si el valor de mercado del dinero se duplica, el precio de una banana será de $ 5.

Una cosa es el valor de mercado de un bien, el cual efectivamente depende sólo de la oferta y demanda de ese bien, y otra cosa es el precio de un bien, el cual depende adicionalmente de la oferta y demanda de dinero.

El tema es que en la economía todos los precios se expresan en dinero. Es decir que el valor del dinero es el denominador común de todos los precios de la economía.

Cuando hay inflación, por ejemplo, el valor del dinero es cada vez menor. Eso, lógicamente, significa que los precios de los bienes suben, aún cuando no haya habido ningún cambio en la oferta y demanda de esos bienes.

Mito #2: Oferta y demanda de dinero determinan la tasa de interés

Esta simplista y peligrosa aseveración fue instalada erróneamente por John Maynard Keynes, y ha sobrevivido por alrededor de un siglo, porque en cierta manera suena creíble.

Si yo le pido plata prestada, usted qué me pide a cambio? Un interés. Y por eso, a priori, se podría decir erróneamente que el interés es el precio del dinero.

Esto es confundir el “precio del dinero” con el “costo del crédito”. En realidad, lo que determina la tasa de interés es en definitiva la oferta y demanda de crédito, no de dinero.

El valor del dinero es determinado por la oferta y demanda de dinero o base monetaria. Y el precio del dinero, cuál es? Bueno, el dinero tiene muchos precios, según con qué bien se lo compare. Ya vimos en el punto anterior que el precio de los bienes es una relación entre el valor de mercado de dos bienes: El del propio bien y el del dinero.

Mito #3: La inflación es causada por “mucha demanda”

Esto también fue instalado por Keynes, y es una derivación de los dos conceptos erróneos enunciados anteriormente.

Keynes postula que un exceso de demanda agregada lleva el nivel de precios hacia arriba y genera inflaciones prolongadas.

Dijimos recién que el precio de los bienes es una relación entre su valor y el valor del dinero. Con lo cual, para que haya inflación y el precio de los bienes suba, o sube su valor de mercado, o baja el valor de mercado del dinero.

La teoría microeconómica básica nos muestra que si existe un exceso de demanda, aparecerá una mayor oferta que lo compense y se retornará al equilibrio inicial, con lo cual estos aumentos de precio son temporarios. Teniendo en cuenta eso, es difícil imaginar cómo la inflación podría ser causada por excesos de demanda agregada.

La inflación, en realidad, no es causada por el aumento en el valor de los bienes, sino por la disminución en el valor del dinero.

Cuando los bancos centrales emiten dinero (aumentan la base monetaria) a un ritmo superior al que crece la producción de bienes y servicios, el valor del dinero es cada vez menor, y el nivel de precios de la economía, cada vez mayor.

Lo expuesto, explica por qué suele existir inflación en períodos largos de tiempo, como los que experimenta Argentina.

Mito #4: La inflación es causada por “mucho dinero”

En el punto anterior dijimos que la inflación, en largos períodos de tiempo, es causada por un crecimiento de la base monetaria que excede al crecimiento del producto, lo cual significa que el valor del dinero cae y consecuentemente el nivel de precios sube.

Ahora bien, en el corto plazo la inflación no es causada por lo descripto anteriormente, sino por las expectativas de que en el futuro haya “mucho dinero”.

En otras palabras, si la gente es optimista acerca del porvenir económico de un país, razonablemente puede esperar un sólido crecimiento del producto y un menor crecimiento de la base monetaria.

En cambio, si la gente es pesimista sobre el futuro, pueden imaginar razonablemente que el crecimiento del producto se estancará, mientras la base monetaria sigue creciendo. En este escenario, el valor del dinero disminuiría notablemente.

En este orden de ideas, no es la cantidad de dinero emitida hoy la que genera la inflación en el corto plazo, sino las expectativas sobre los niveles futuros de creación de dinero en relación al crecimiento del producto.

Esto explica, por ejemplo, por qué en EEUU en los últimos años ha habido una fenomenal expansión de la base monetaria, que (al menos por ahora) no ha sido acompañada por inflación. Porque la gente tiene la percepción de que ese crecimiento de la base monetaria con respecto al producto es temporario, y el producto seguirá creciendo.

Mito #5: La deuda pública no genera inflación

Muchos economistas aún hoy sostienen, incorrectamente, que la acumulación de deuda pública no tiene impacto sobre el valor de dinero, y por ende, sobre la inflación.

La clave para entender por qué esto no es así, es la siguiente. Supongamos que una empresa necesita financiarse. Tiene dos alternativas:

1) Pedir prestado: Y destinar parte de sus flujos futuros a pagarle a su acreedor la cifra acordada.

2) Vender parte de sus acciones a un nuevo accionista: Y destinar parte de sus flujos futuros a pagarle, a su nuevo accionista, dividendos proporcionales a su participación accionaria.

Si la empresa empieza a acumular demasiada deuda, esto puede tener un impacto negativo en el precio de sus acciones, en particular si el aumento de la deuda no es acompañado por buenos resultados.

Ahora bien, en el ejemplo que acabamos de esbozar, el Estado es la empresa, las acciones son el dinero, y los accionistas, la gente.

Cuando es necesario financiar el déficit del Estado, se recurre a deuda pública, o a emisión monetaria. Y así como una empresa al tomar niveles de deuda altos puede destruir el valor de sus acciones, el Estado, al hacerlo, destruye el valor del dinero.

Cuando una sociedad empieza a percibir que el Estado toma demasiada deuda, surgen las expectativas inflacionarias comentadas en el punto anterior, consistentes en que el crecimiento del producto se desacelerará y la base monetaria seguirá creciendo.

Recurso de información

Los desarrollos completos de estos postulados se pueden encontrar en un blog muy interesante que se llama “The Money Enigma”.

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