Hiperinflación: ¿Puede ocurrir en Argentina?

Sin dudas al hablar de Hiperinflación estamos ante un tema sobre el que hay mucha tela para cortar.

No pretendemos aquí ahondar en tecnicismos ni extensos desarrollos que le pertenecen a la ciencia económica, sino comentar en términos sencillos qué es, qué consecuencias trae, por qué se produjo en el pasado, y si se puede volver a producir una Hiperinflación.

¿Qué se considera Hiperinflación?

Sin entrar en controversias en torno a qué nivel de inflación se puede considerar como Hiperinflación, diremos que la misma existe cuando los precios aumentan a un ritmo del 50% mensual, o más.

¿Qué pasa cuando hay Hiperinflación?

Si hay algo que debemos tener claro, es la causa fundamental que desencadena una Híper: la pérdida absoluta de confianza en la moneda.

Por supuesto que a esa pérdida de confianza se llega por un cúmulo muy grande de factores que ya veremos, pero la pérdida de confianza es fundamental.

Esa pérdida de confianza en la moneda hace que nadie quiera atesorarla, al nivel de desprenderse de la misma lo más rápido posible. Y esto, lesiona una de sus funciones clave:  deja de ser una reserva de valor.

El aumento de precios se vuelve tan vertiginoso, que la moneda pierde su valor instantáneamente. Esto a menudo representa la “muerte” de la moneda víctima del proceso, que termina siendo reemplazada por otra. Recordemos lo que pasó con el Austral, que fue reemplazado por el Peso.

Ver también:  Nueva Política Monetaria: ¿Un arma de doble filo?

Hiperinflación de 1989-1990: ¿Cómo se desató?

Antes que nada, debemos ser realistas y decir que a la situación de 1989 se llega por muchos años de desmanejos políticos y económicos, desde mediados de la década del 40.

No obstante, repasemos solamente los hechos más inmediatos a 1989 para ver en qué situación estaba el país en ese momento.

1987: Los primeros síntomas

  • Se vivió una situación climática extraordinariamente adversa sumada a una caída de precios internacionales que llevaron a un desequilibrio externo y empeoraron el desequilibrio fiscal interno.
  • Se desaceleró del crecimiento y comenzó a aumentar la inflación.
  • El costo del financiamiento del déficit fiscal se había incrementado mucho, al punto de que el Tesoro tuvo que colocar una cantidad muy grande de deuda en forma de títulos en condiciones muy desfavorables para el fisco.
  • Se atenuó la situación recurriendo al financiamiento externo, pero en 1988 el mismo se agotó al igual que las reservas del BCRA, y el FMI retiró su apoyo frente al desequilibrio de las cuentas fiscales.
  • La credibilidad política del gobierno se había deteriorado significativamente por entonces, razón por la cual se perdieron las elecciones de ese año.

1988: El “plan primavera” y más problemas

Por lo ocurrido en 1987, se lanza el “Plan Primavera”. Uno de sus aspectos centrales era el desdoblamiento del tipo de cambio, existiendo uno para las exportaciones agrícolas, otro para las industriales, y otro para las importaciones.

Se logró bajar la inflación mensual de  25% en julio a 6,8% en diciembre a través de:

  • Acuerdos con entidades representativas del empresariado industrial para la corrección controlada de precios, otorgándoles beneficios impositivos.
  • Tasas de interés muy elevadas en términos reales (reduce presión sobre el dólar y sobre los precios).
  • Las tarifas de los servicios públicos se aumentaban por debajo de la inflación.

Pero se enfrentaron los siguientes graves problemas:

  • Reducción de la recaudación tributaria (por los beneficios impositivos otorgados, y por la recesión).
  • Evasión impositiva del sector privado por expectativas de que el gobierno que asumiera en 1989 implementaría un blanqueo impositivo.
  • Reducción dramática la obra pública para combatir el déficit fiscal.
  • El BCRA tenía ya colocado un stock de deuda muy alto.

1989: Se desató la Híper

A principios de 1989 los desequilibrios ya existentes sumados a la gran incertidumbre sobre quién ganaría las elecciones de ese año, desataron una corrida cambiaria que obligó al BCRA a vender una cantidad de reservas muy importante para contener la suba del dólar.

Para proteger un nivel mínimo de reservas, el 6 de febrero de 1989 el BCRA se ve obligado a retirarse del mercado.

A partir de ese momento terminó el Plan Primavera, y la extrema incertidumbre económica y política generaron un aumento vertiginoso de los precios, que se transformó en una Hiperinflación.

¿Podemos terminar en una Hiperinflación?

Al ir leyendo lo ocurrido en aquel momento, alguien podría sentir que en algunos aspectos se está hablando de la actualidad. Como si se experimentara un Déjà vu.

Bueno, no seamos tan dramáticos. Si bien la situación que vivimos es adversa, como ya comentamos en nuestro artículo sobre el costo de bajar el dólar, Argentina no ha llegado todavía a una situación límite irreversible.

En honor a la brevedad, mencionaremos algunos hechos a los que simplemente hay que estar atentos, los cuales podrían desencadenar la tormenta perfecta que traiga consigo la peligrosísima pérdida absoluta de confianza en el Peso.

  • Una situación climática adversa, como las vividas en las últimas 2 campañas (inundaciones, sequía) significaría un golpe muy duro a la recaudación tributaria.
  • Probabilidad de que al intentar bajar las tasas de interés se desate una corrida cambiaria.
  • Dificultad para arreglar un canje de las LELIQs por bonos a mayor plazo, con los bancos comerciales.
  • Probabilidad de que los capitales extranjeros que han ingresado últimamente (tentados por las altas tasas de interés) se quieran ir, recalentando la presión sobre el dólar.
  • Incertidumbre respecto del resultado de las elecciones presidenciales de 2019.
  • Permanencia del nivel (altísimo) de tasas de interés, que prolongue la recesión.

Los factores anteriores se enuncian sin un orden particular, y en absoluto se dice que vayan a verificarse en la realidad.

Simplemente, decimos que son puntos importantes que el Gobierno tratará de mantener bajo control, y que en caso de no lograrlo podríamos enfrentar una situación hiperinflacionaria. Por supuesto, esperamos que todo vaya bien.

Te sirvió el artículo? Calificalo!
[Total: 6 Promedio: 4.7]

Escribir un comentario